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FSF. Guarnizo / Lo que no se sabia

La historia del FSF Guarnizo tiene más enjundia de lo que desde el club cántabro se ha querido trasladar. Su enemistad con la Federación Cántabra de Fútbol y su presidente, José Ángel Peláez, parte desde el mes de Junio de 2.013 cuando la entidad presidida por aquel entonces por Juan José Bárcena, fue notificada y posteriormente sancionada por la negativa del club a cumplir con los acuerdos de pago de las cuotas de la mutualidad de la mayor parte de sus jugadoras de base. Como se ha podido constatar, el club dejó a deber en la Federación Cántabra más de 2.400 euros y a pesar de los requerimientos no hizo frente a los pagos hasta después de iniciado el expediente sancionador por la RFEF y casi un año después de la obligación de pago por parte del club.

 

 

A partir de ese primer desencuentro, la negativa de la entidad a cumplir con los reglamentos y circulares federativas les ha llevado a acumular un buen número de sanciones, en su mayor parte por incumplimientos graves o muy graves de la Ley del Deporte de Cantabria, y que han generado que el club tuviese en el saldo federativo una deuda considerable para un club modesto.
 
Así, podemos poner algunos ejemplos como la sanción de 300 euros por su negativa a dejar que tres jugadoras de su equipo de 2º división acudiesen a los entrenamientos de la Selección Territorial Cántabra, de 750 euros por acudir a un encuentro en Logroño con ocho jugadoras sin licencia federativa, y otras diversas que hicieron acumular al club al final de temporada sanciones por importe de unos 1.260 euros.

 

Así las cosas, y tras varias denuncias presentadas por la entidad en contra de la Federación, se confirma que desde el club habían falseado la documentación presentada en la Federación Cántabra de Fútbol que ha determinado una sanción de inhabilitación para el presidente Juan José Bárcena de dos años para ejercitar cargo en entidad deportiva alguna, y que fue confirmada por el Gobierno de Cantabria el pasado 6 de Junio de 2.014.

 

 

En Febrero de 2.014, tras la denuncia a la Federación Cántabra de unos padres de jugadors  la citada entidad sobre la no realización de reconocimientos médicos, se abre una investigación referente a una posible falsificación de los mismos de la práctica totalidad de las jugadoras del FSF. Guarnizo, y desde la Federación se intenta solucionar la situación, pero la negativa de la entidad, hace que se de cuenta a la Guardia Civil, que inicia una investigación que termina con la imputación de Juan José Bárcena por un posible delito de falsedad documental en las firmas del médico, siendo denunciado igualmente por el colegiado médico en cuestión.
 
Esta situación deriva en la anulación de las licencias federativas afectadas por la falsificación de los reconocimientos y la pérdida del derecho a las prestaciones de la mutualidad, y con ello, incrementando la deuda que tiene que abonar el citado club por importe a fecha 30 de Junio en 1.859,01 € que desde la Federación Cántraba le comunican al club.
 
Para entender esta situación hay que seguir bien la historia:
 
- El FSF. Guarnizo presenta en la Federación Cántabra de Fútbol las licencias de sus jugadoras firmadas por un colegiado médico de Cantabria.
- En Febrero 2014 dos padres de jugadoras de la entidad denuncian en la Federación que sus hijas no han pasado reconocimiento médico alguno y que las licencias están firmadas por un médico.
- La Federación Cántabra se pone en contacto con el club a finales de Febrero y no reciben contestación alguna.
- El 25 de Marzo, la Federación Cántraba insiste en la comunicación y el club les contesta “que se abstenga de molestar” según nos informan.

 

El 28 de Abril la Federación Cántraba le da un ultimátum que o soluciona la situación haciéndose responsable de los gastos médicos que se pudieran haber originado y le da un plazo de 7 días para realizar los reconocimientos médicos, o tendrá que anular las licencias afectadas.

 

 

El 30 de abril el FSF Guarnizo se niega a aceptar la proposición de la Federación y esta se ve obligada a anular las licencias de las jugadoras.

 

 

El 2 de Mayo la Federación comunica al Gobierno de Cantabria la anulación de las licencias.

 

El 6 de Mayo la RFEF confirma la anulación de las licencias con fecha 30 de Abril.

 

El 09 de Mayo el FSF. Guarnizo recibe comunicación del CCDD sobre su no competencia y su remisión en forma de recurso de alzada ante el Consejero de Deportes del Gobierno de Cantabria.

 

El 03 de Junio el Gobierno de Cantabria, a través de su Consejero de Deportes, desestima la petición del club para la suspensión de la resolución de anulación de las licencias por parte de la Cántabra.

 

En definitiva, todas las actuaciones realizadas por la Federación Cántabra han estado amparadas por el Gobierno de Cantabria, por la RFEF, por los comités de competición y de apelación de la FCF y de la RFEF y en última instancia por el Comité Cántabro de Disciplina Deportiva y por TAD (Tribunal Administrativo del Deporte dependiente del Consejo Superior de Deportes). Es decir, todas y cada una de las sanciones que ha recibido la entidad deportiva han sido confirmadas por entidades distintas de la Federación.
 
Lógico por tanto es, que si el club ha tenido sanciones, y se niega a abonarlas o no las ha abonado en tiempo y forma, no se admita la inscripción del equipo en la 2º División Femenina, siendo el Reglamento de la RFEF muy claro al respecto en su artículo 192, de requisitos económicos de participación.

 

En resumen, parece lógico que si la entidad deportiva incumplió en numerosas ocasiones los reglamentos federativos y la Ley del Deporte de Cantabria (acreditado por las resoluciones no ya solo federativas sin administrativas del Gobierno y del TAD), generando con ello una deuda en la Federación que no se ha abonado a la fecha, si además se producen la anulación de unas licencias por la falsificación de los reconocimientos médicos, parece claro que los gastos que se hayan producido con motivo de las diferentes lesiones de las jugadoras afectadas tenga que cubrirlos el club en cuestión, que es quien las presentó sin estar acordes a la legalidad, y si el club se niega a abonarlas también aludiendo que pagó el seguro sin querer aceptar que una vez que la licencias se anula se pierde el derecho a la prestación por la Mutualidad, entendemos que la actuación por parte de la Federación Cántabra de Fútbol y de su presidente a la cabeza José Ángel Peláez es del todo correcta.
 
Es el último día posible de inscripción, el 30 de Junio 2014, cuando el FSF. Guarnizo presenta a través de mail, tanto a la RFEF como a la Cántabra sendas inscripciones para el equipo de Segunda División Femenina de Fútbol Sala, abonando solamente los 600 euros de inscripción, pero negándose a abonar, aplazar o a avalar la deuda que tiene en la Federación Territorial.

 

 

 

Ante la negativa del club de abonar las deudas con la Federación Territorial, se comunica a la RFEF que dicho club no ha cumplido con lo reglamentado.

 

Y seguidamente la Federación Cántabra le comunica a FSF. Guarnizo que no se aceptan las inscripciones remitidas a la FCF ni a la RFEF, por incumplir las condiciones de participación económica.

 

El club no recurre dicha decisión, ni abona la deuda, ni solicita el aplazamiento del pago ni tampoco consigna un aval para cubrir la misma, y lo que es más grave, en ningún momento solicita la inscripción de sus equipos de base en la Territorial Cántabra, y ello motiva su cese como Asambleísta de la Federación Cántabra de Fútbol al no haber realizado la inscripción y no cumplir con los requisitos que marca Decreto 72/2002, del Deporte de Cantabria en su artículo 37.

 

Se le comunica, en base a la legalidad vigente, su cese como asambleísta, al no participar en las competiciones de la Federación Cántabra.

 

Esta publicación se hizo eco de una noticia publicada en un blog de Cantabria, que finalmente ha resultado ser del propio  Juan José Bárcena (lo que desconocíamos y nos hemos sentido utilizados), y por lo tanto, cuenta las cosas a su manera obviando datos muy importantes a la opinión pública (que ahora como es nuestro deber y tras lo anteriormente publicado sacamos a relucir) sobre su gestión dentro del club y que le ha llevado a la desaparición de las competiciones en la que participaba.
 
Hemos tenido conocimiento que el FSF. Guarnizo no ha impugnado ni recurrido la decisión de no aceptar la inscripción en las competiciones oficiales, ni las de la RFEF ni las de la propia Federación, algo que sorprende si como decían se habían vulnerado sus derechos. Entendemos que quien no recurre una resolución es lógico pensar que está de acuerdo con ella, y más en el caso que nos ocupa.
 
También hemos conocido que ha surgido un nuevo club, con toda la base de jugadores, entrenadores del FSF Guarnizo, algo que no han podido hacer porque inscribieron a la entidad deportiva un mes fuera de plazo y no fue aceptada por la Federación ni por el Gobierno dicha inscripción extemporánea.