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RFEF / Elecciones

“Inicialmente los cinco seleccionadores con voto en la Asamblea tienen previsto abstenerse el próximo 17 de mayo. De hacerlo serían clave en un proceso electoral que todo indica que se decidirá por un margen de 7 u 8 votos”. Así comenzaba el compañero Ramón Fuentes su columna “Mis Asuntos” el pasado 30 de abril en  iusport.com con respecto a las elecciones a la presidencia de la RFEF el próximo 17 de mayo.
 
Para poner al día a los menos documentados en el asunto de las elecciones, los cinco seleccionadores de la RFEF son; Julen Lopetegui, José Venancio López, Jorge Vilda, Ochotorena y Pablo Sanz. Cinco votos que en unas hipotéticas ajustadas elecciones pueden poner y quitar a un presidente.
 
El 27 de abril de 2017 cuando Ángel María Villar fue candidato a la presidencia la sonrisa de oreja a oreja de los cinco entrenadores cuando depositaron su voto la refleja la foto que se publicó en la fecha. Había que votar al candidato ganador y a priori se sabía quién sería el jefe hasta mediados del 2020. José Venancio López y compañía no se podían imaginar las vueltas que da la vida y en cuestión de meses están metidos de lleno en unas nuevas elecciones con dos candidatos, a priori igualadas de las que saldrá su nuevo jefe –si renuevan- hasta mediados de 2020. 
 
Todos los deportistas con licencia en vigor con la RFEF pueden optar a ser asambleístas de la RFEF, pero es poco ético serlo si eres asalariado del ente federativo, pues podría darse el caso que en unas elecciones al deportista le pudiera el interés personal, al deseo del colectivo que representa.
 
Los cinco seleccionadores asambleístas forman parte del legado que dejo Ángel Villar tras perder el trono, y ha quedado demostrado al no atreverse a avalar a ninguno de los dos candidatos cuando en las anteriores elecciones –a caballo ganador- lo hicieron. A esta decisión también se le puede llamar “mirar por mis intereses”.
 
Cuando Julen Lopetegui, José Venancio López, Jorge Vilda, Ochotorena y Pablo Sanz, se metieron en un charco; por voluntad propia o por órdenes, tenían que a ver sido consecuentes que los charcos cuando las aguas son turbias pueden tener socavones que si pisas mal te puede llegar el lodo hasta las orejas.
 
Confiemos que los augurios del compañero Ramón Fuentes no se cumplan y el 17 de mayo los cinco seleccionadores voten en representación de los  entrenadores que los eligieron. Todo lo contrario será pisar un socavón muy profundo que los dejaría retratados como los entrenadores asambleístas que traicionaron a sus compañeros defendiendo sus intereses personales.
 
Fran Gago