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Pedro Montiel / UMA Antequera

UMA Antequera es uno de los equipos grandes de Andalucía. Su rol universitario lo ha llevado en sus 32 años de historia a alternar los Campeonatos Universitarios con la competición nacional desde la temporada 2000-2001 hasta su puesta de largo en Segunda División. En verano del 2008 contraía matrimonio con la ciudad de Antequera y desde entonces su templo deportivo es el Fernando Argüelles donde atesora grandes recuerdos como el ascenso, disputa de la máxima categoría y Campeonatos Universitarios.
 
El máximo responsable de esta realidad universitaria en la provincia de Málaga en el siglo XXI es Pedro Montiel Gámez, presidente de la entidad desde 2004,  y con un palmarés impresionante;  Licenciado en Ciencias de la Actividad Física por la Universidad Politécnica de Madrid (1986). Doctor en Pedagogía (1999). Premio extraordinario de Tesis Doctoral I.A.D. Profesor asociado del Departamento de Didáctica de las Lenguas, las Artes y el Deporte. Director de diversas tesis doctorales y Profesor del Programa de Doctorado de Investigación e Innovación Educativa, Másteres, Expertos y Cursos de Especialización. También ha participado en proyectos de investigación I+D y cuenta con diversas publicaciones sobre deporte adaptado, universitario y actividades para mayores, planes de viabilidad etc. Experto en Gestión de la Calidad, planes estratégicos, organización del Deporte, liderazgo y gestión de las competencias. Actualmente Director de Deporte Universitario desde el 2008. Con anterioridad fue Presidente de las Ligas Nacionales Universitarias y miembro de la Comisión Técnica de Fútbol Sala y asesor del C.E.D.U, como Profesor de Enseñanza Media. Medalla de Bronce a la Real Orden del Mérito Deportivo, concedido por el Ministerio de Educación, Política social y Deporte (2008). Premio AGESPORT como Mejor gestor deportivo de Andalucía. Premio Joaquín Blume a la Universidad de Málaga (1993). Premio Andalucía de los Deportes (2007) A la mejor labor por el Deporte. Iniciativa Pública. Presidente del Comité Organizador de diversos Campeonatos Universitarios autonómicos, nacionales e internacionales, como Director del Congreso Internacional de Actividad Física para Mayores, 6 ediciones.
 
Al presidente Montiel lo hemos traído a Futsalsur para que sepamos un poco más de un “todo terreno” que no se queda sin combustible para liderar una UMA Antequera que rebosa ilusión y que mantiene mucha frescura para presentar muchas batallas deportivas.



 

¿Cómo fueron los origines para que un personaje como usted lleve tan arraigado en la sangre el futbol sala?
En mi primera etapa vinculado como preparador físico al Club Ciudad de Málaga, hace 24 o 25 años, empecé a conocer lo que era el fútbol sala. Un equipo que estuvo cinco temporadas en División de Honor y que desapareció por falta de esponsorización. El presidente del club vendió la plaza a Jaén. A partir de ese momento nació mi cariño y vocación por este deporte y aunque desapareció el club, estaba ya vinculado a la Universidad de Málaga, por tanto, empezamos en ella el proyecto. Primero con Agustín Díaz, al que guardo grandes recuerdos como entrenador, y luego con Moli que era el segundo técnico y al que me ligué hasta ahora. Me lo llevé a la Universidad y desde entonces está en el conjunto universitario.
 
¿Qué le da fuerzas para que los años, la familia y sus asuntos laborales que no son pocos, no pueda vencerle en esta eterna lucha como es la de presidir un club tan peculiar como el universitario?
Creo que es cuestión de organización y planificación. Mi familia se merece un 10 por el nivel de tolerancia y de comprensión que tiene hacia mí cuando me dedico a todo lo que me dedico. El secreto es mi equipo de trabajo, es muy bueno, y en cada uno de los aspectos en los que me toca ser responsable político o presidente del equipo o hacer otra función, siempre cuento con ellos. Me facilitan la gestión. Nuestro club está dentro del modelo de excelencia en la Universidad de Málaga y con el golf son dos deportes importantes. El hecho de la buena estructura y organización hace que me de fuerzas para luchar por el tema. No en vano es la primera Universidad que implantó un estatuto del deporte universitario, que permite conciliar la vida académica con el rendimiento de alto nivel. Todo esto facilita mucho el que me pueda dedicar al club. 
 
¿En este largo recorrido liderando la maquina verde cuáles han sido los momentos de mayor satisfacción?
Ha habido muchos momentos. Este modelo de trabajo en equipo y el fútbol sala como un deporte federado y de la Universidad crea un ambiente positivo que hace que vivamos cada instante Indiscutiblemente, la temporada anterior al ascenso hicimos un proyecto renovado y la madurez adquirida por el equipo en Primera División, ha hecho viva unos momentos apasionantes que han calado. Es mucho lo vivido.



 

¿Qué tiene el matrimonio deportivo de las dos M & M (Montiel-Moli) para que sea tan indestructible?
Somos como hermanos, aunque no estamos de acuerdo en todo, respeto su pasión y responsabilidad en el equipo; y él respeta las decisiones que a veces tenemos que tomar desde el club. Este modelo va de la mano de los dos. Llevamos más de veinte años y así va a seguir siendo. Apoyo, paciencia y comprensión mutua.   
 
¿Cuáles son los valores del club que preside para que los chicos que llegan se ilusionen con el proyecto verde?
Los valores son nuestra estrella polar. La visión del equipo, unión del vestuario, educación e inquietud por aprender son claves del proyecto. Todos tienen que estudiar algo y, por tanto, deben estar ocupados. No entendemos jugadores que lleguen y cuenten con el tiempo necesario para no hacer nada. Nosotros creemos en una idea de club donde el vestuario es básico en este tema y su comportamiento. Cada año repetimos las palabras de Anxo Pérez: “No admires el éxito, admira el esfuerzo”. Lo más importante es el esfuerzo y luego, con él más la unión del grupo, los resultados aparecen y, evidentemente, hay mucho talento.



 

Metidos en valores, ¿qué trabajos hacéis desde dentro del club para ser tantos años ganadores del Trofeo a la Deportividad? Casualidad no es…
El primer día que los chicos llegan procuran dejar su granito de arena, empezando por el entrenador, el cual, cuando se dirige a ellos les dice que en este club no vale todo. Hay que comportarse de manera ética, representamos a la Universidad de Málaga y al CD UMA Antequera, y no sirve fijarse en las malas praxis. La magia que surge de poder convivir en un entorno y ambiente de aprendizaje. Somos un ejemplo y debemos ser respetuosos con el juego limpio, los árbitros y el contrario. Eso no quiere decir que no luchemos ni tengamos ambición por ganar, pero no a cualquier precio. Todos entienden que el respeto y la ética son dos elementos fundamentales para que este proyecto siga adelante.
 
¿Tiene como asignatura pendiente que el CD UMA Antequera tenga algún día sus escalafones inferiores?
La característica de trabajar en un equipo de alto rendimiento en un entorno universitario hace que no nos dediquemos especialmente a la cantera, que sí lo hacemos. Tenemos la Academia Red Blue Internacional de la Liga Nacional de Fútbol Sala con casi 150 chicos. Luego, los clubes de Antequera que son futuro semilleros y los seguimos muy de cerca. Lolo Torres está con nosotros y otros jugadores que han surgido desde este municipio. Este año, por primera vez, hemos elegido un colegio como filial, el de Los Olivos de los Agustinos de Málaga con más de 600 alumnos y una tradición importante en fútbol sala sabiendo que ostenta un alto nivel académico para posteriormente ir a la Universidad. Además, contamos con los más de 3.000 chicos que se encuentran estudiando una carrera y juegan una Liga interna con 100 equipos desde noviembre a mayo. Estos mimbres son necesarios para nutrir al equipo universitario.



 

Dejando a un lado el fútbol sala. ¿Cómo anda de hobbies y otras actividades, entre ellas estar metido de lleno en la Semana Santa malagueña?
Con tantas obligaciones casi no tengo tiempo. Cuando salgo del Complejo Deportivo intento desconectar. Soy una persona muy familiar, que estando de vacaciones me gusta leer, el cine, disfrutar de los míos y también hago deporte diariamente. Eso es fundamental. Y la Semana Santa, pues estoy vinculado como miembro del equipo de gobierno a la Cofradía de los Estudiantes. Cada año participo de la procesión, pero además me gusta la buena Semana Santa y la de Málaga. Suelo ir a la salida de los tronos y a lugares característicos, donde en silencio observo y disfruto de ella.
 
En verano del 2008 con la vuelta a la segunda categoría nacional tras dos temporadas en Segunda B, el club se integra en la ciudad del Torcal. ¿Qué ingredientes tiene esa comunión Universidad – Antequera para que nueve años después los lazos se mantengan más arraigados que  nunca?
Antequera es una de las ciudades con más apuesta por el deporte. No en vano, en el 2018 será proclamada con total seguridad Ciudad Europea del Deporte. Esta localidad, desde hace mucho tiempo, hizo una alianza estratégica con la UMA y tanto la gestión universitaria como desde el propio club con el Patronato Deportivo Municipal y el propio Ayuntamiento están ligados. No solo hacemos el proyecto del equipo federado, sino también otras muchas competiciones nacionales e internacionales de ámbito universitario. Un marco ideal con empresas, un tamaño de población necesaria y buenas instalaciones para poder llevar a cabo esta alianza estratégica, que está dando sus frutos a lo largo del tiempo.



 

¿Qué sensaciones le trasmitió ser reconocido como Hijo Adoptivo de Antequera?
No soy vanidoso, pero he tenido la suerte de que me reconozcan toda mi trayectoria deportiva con el paso de los años. Conseguir que me nombren hijo adoptivo de una ciudad a la que amo y llevo conmigo, me hizo muchísima ilusión. Desde entonces soy un antequerano más y lucho y defiendo Antequera porque la quiero. Es un municipio, el que no la conozca, digno de verlo por el valor patrimonial y la simpatía y buen hacer de su gente. Me considero un antequerano más.
 
Como club asociado de la LNFS, ¿cómo valora el trabajo que está realizando Javier Lozano desde que llegó a la presidencia?
Hay un antes y un después a la llegada de Javier Lozano. Lo conocía hace veinticinco años cuando entrenaba en Toledo y era preparador físico como he comentado antes del equipo de Málaga en División de Honor. Desde ese momento nunca hemos perdido el contacto. Javier es una persona que he seguido en los numerosos puestos que ha ocupado. Está preparado, conoce a fondo la gestión y está haciendo y hará de la Liga Nacional de Fútbol Sala una competición profesional, con futuro y que marque la diferencia. No solo en cuanto a lograr sanear su economía, sino a la visibilidad que se le da desde el equipo que ha formado. Para mí es necesario en este deporte y ha hecho mucho por él, aunque a veces no se le reconozca.



 

¿Qué cree que se puede mejorar en general en la LNFS y sobre todo para que la Segunda División tenga más protagonismo?
Se está mejorando. No hay que correr, porque se debe consolidar la estructura. Poco a poco, a través del marketing de la propia Liga y de la comunicación existente tan importante, las reuniones de formación a clubes, están sirviendo para que los asociados se conviertan en entidades profesionales. Todo eso está calando. La televisión llega también a los conjuntos de Segunda División y hace que mejoren. Se puede avanzar más, pero no hay que tener prisa. La supervivencia en el deporte semiprofesional es difícil, quitando a los cinco o seis clubes de Primera que tienen una estructura profesional. El resto se nutren de gente semiprofesional, pero sin confundirlos con los falsos profesionales que es lo que pasa en muchos casos. La LNFS nos sorprende cada temporada con nuevas aportaciones y estrategias que hacen creer a la sociedad y patrocinadores en la estructura que emana desde la propia Liga.
 
¿Cómo valora que  Andalucía tenga un club en la máxima categoría y cuatro en Segunda?
Andalucía es un semillero de talentos y lo demuestra. Es difícil que en alguno de los clubes de Primera no haya un andaluz en sus filas. El fútbol sala es uno de los deportes de mayor arraigo en nuestra región y crece cada vez más. A las pruebas me remito con un equipo en la máxima categoría y cuatro en Segunda, una evidencia clara de que se hacen bien las cosas.
 
En el verano del pasado año acertó de pleno cuando manifestó que UMA Antequera lucharía por el ascenso directo en la vuelta a Segunda División. ¿Cuándo faltan pocas fechas para el comienzo liguero que se atreve a vaticinar? Seguro que argumentos tiene.
Estaremos ahí entre los primeros equipos. Este curso nos ha tocado hacer otra renovación generacional y, quitando a Crispi, la media de edad es casi de 23 años. Son gente de mucho talento, pero hay que ensamblarlos. Siempre hablo de la magia del vestuario y hará posicionarnos arriba. Afrontamos una temporada de consolidación y creo que alcanzaremos los play-off. Tenemos plantilla y hambre de fútbol sala. Moli ha creado un grupo ideal donde la magia volverá a funcionar. Vaticino que nuestro objetivo es estar en la fase de ascenso.
 
Para finalizar… algo que quiera añadir.
Gracias a los medios de comunicación que creen en un proyecto como el nuestro. No es el mejor de España, pero está elaborado desde una doble intención; la excelencia en el deporte desde una institución universitaria que trabaja en la formación ligada a la máxima competición. Los jugadores de fútbol sala, al igual que en otras disciplinas, deben tener siempre una educación, sino llegan las malas conductas y praxis. La base en nuestro equipo es esa. Animaría a los clubes a centrarse más en los valores y crear un entorno en el que los chicos puedan acceder a una formación determinada y puedan definir que de esto es complicado vivir y cuando acabe, tenga un futuro. Por eso luchamos en el CD UMA Antequera.
 
Fran Gago